¡A cuidarse en otoño!

El fin de año se acerca más y más. Con la llegada del otoño inicia la transición hacia el invierno y esto nos obliga a realizar una serie de adaptaciones.

Para empezar, aunque aún habrá días calurosos, con el paso de las semanas iremos experimentando ligeros descensos de las temperaturas, lluvias, amaneceres frescos y anocheceres donde será necesario cambiar la rutina del verano.

“Venimos de una canícula donde hubo temperaturas cercanas a los 40 grados, ahora empezaremos a sentir la diferencia, días menos cálidos, lluvias que nos obligarán a vestir de manera diferente, a comportarnos de otra manera.

“Esta es la época en donde las personas empiezan a sentirse resfriadas, están más vulnerables a las gripes, enfermedades respiratorias, forman una larga lista de patologías a las que nuestro cuerpo debe hacer frente”, expresa Gustavo Villarreal, médico egresado de la UANL.

Dormir con la ventana abierta, con poca ropa, bañarse con agua fría, ingerir alimentos y bebidas heladas, entre otras costumbres comunes del verano, como visitar albercas o espacios naturales con agua, poco a poco dejarán de ser opciones en los próximos días.

“Además, en otoño el clima es húmedo, pero todavía templado, lo que crea un ambiente propicio para la proliferación de enfermedades infecciosas, sobre todo del aparato respiratorio”.

Desde el punto de vista psicológico, la disminución de las horas de luz del verano e invierno tiene una influencia directa en el sistema nervioso y hormonal, causa habitual de depresiones.

Aun así, con prevención y una alimentación adecuada, sobre todo en niños y adultos de la tercera edad, se puede disfrutar al máximo esta temporada del año.